Cuaderno de Señales

Lo que sentí al ver sombras rápidas por el rabillo del ojo

2026.09.01
Sombra rápida por el rabillo del ojo: una señal de duelo o percepción, vista desde un departamento en Yanahuara, Arequipa

Froto el trapo amarillo sobre el vidrio de un portarretrato y el marco tiembla apenas contra la pared. Justo cuando giro para dejarlo en su sitio, algo cruza rápido hacia el pasillo, no como una mosca, no como un reflejo de sol en la tarde. Se me hiela la punta de los dedos. Dejo el trapo quieto sobre la mesa. No hay nada cuando miro de frente, claro. Nunca hay nada cuando miro de frente. Otra señal del más allá, quizás. O el duelo jugando con mi vista periférica, otra vez.

Antes de seguir, una cosita rápida. En esta página comparto a veces enlaces de los cursos de mediumnidad para principiantes que he ido tomando en Hotmart, porque me sirvieron para poner nombre a estas sombras. Si te matriculas por uno de esos links me llega una comisión pequeña, sin costo extra para ti. No es una guía técnica ni una promesa de nada. Es mi cuaderno, con la sinceridad que me queda después de un turno largo.

Una sombra que no era solo cansancio

Me quedo un rato así, parada, escuchando el silencio del tercer piso, ese silencio que a veces pesa más de la cuenta. Miro hacia el pasillo otra vez, pero solo está la luz de la tarde rebotando en el piso. Busco el cuaderno verde antes de terminar de convencerme de que fue solo cansancio, aunque el sol de Arequipa entre de lleno por el balcón.

Auxiliar de enfermería observando el pasillo de su departamento en Yanahuara buscando el origen de una sombra rápida

Desde que mamá se fue, aprendí que el duelo no avanza en línea recta. Se parece más al clima de Arequipa: despejado un par de días, y de pronto una llovizna que no avisó. Llevo meses anotando estos episodios: el olor a su crema de manos a las cuatro de la mañana, el reloj que se cayó justo el día de su santo. Pero las sombras rápidas me dieron un miedo distinto. Una presión en el pecho, como si el aire se volviera más denso, justo un segundo antes de que algo pase por el rabillo del ojo.

Guardé toda su ropa y sus cosas en cajas el primer mes, pensando que si no las veía todos los días el dolor bajaría más rápido de intensidad. No bajó. Las cajas se quedaron cerca de la puerta del cuarto, tercas, como si esconder las cosas solo cambiara de sitio el duelo en vez de aliviarlo.

¿Señal o proyección? Lo que dice el cuaderno verde

Mi formación técnica me pide buscar una explicación lógica primero. Si mis colegas del turno me vieran persiguiendo sombras por el pasillo, me mandarían derechito a psiquiatría, y con razón. Pero hay algo en mí que no se conforma con esa única lectura.

Comparando una sombra rápida por el rabillo del ojo con otras señales de duelo como los orbes en fotos

A veces comparo mis sombras con otras señales que la gente describe. He leído sobre qué significa ver orbes en fotos después de perder a un familiar y encuentro cierto parecido, aunque lo mío nunca ha sido una luz fija en una imagen, es movimiento, algo que se agita en la esquina del ojo y me deja el pulso más rápido. Anoto estas comparaciones no para cerrar el caso, sino para ver si el patrón se repite.

En la semana cuatro de llevar el cuaderno con más constancia, anoté algo distinto un martes: las once de la noche, cuaderno abierto sobre las rodillas, y ningún nudo en la garganta. Abajo, el ascensor del edificio bajaba solo, ese motor quejándose dos pisos más abajo cuando se supone que nadie más estaba despierto, y por primera vez ese ruido no me sacó de la página. Seguí escribiendo. No sé si eso cuenta como mejora o solo como cansancio acumulado, pero lo anoté igual.

El curso que abrí en un descanso de turno

Terminé matriculándome en el Medium Certificado + Avanzado a finales del año pasado, no porque quisiera ejercer de médium, sigo con mis turnos en la clínica, eso no cambió, sino porque necesitaba escuchar a alguien más nombrar lo que yo estaba viendo. La palabra "Certificado" del nombre no la tomé como una acreditación oficial; es más bien una etapa dentro del curso, no un título que cuelgo en la pared. Lo que sí me dio fue una comunidad comparando sus propias sombras y sus propios cuadernos, y eso pesó bastante para alguien que dudaba de su propia cabeza.

Cuaderno verde y curso de mediumnidad para principiantes abierto durante un descanso del turno nocturno

Perpetua, una compañera del primer módulo, me escribe algunos domingos por audios. Se ríe de sus propias dudas antes de que yo tenga que decir nada, "ya sé, ya sé, otra vez pensando que me lo estoy inventando todo", me dijo la última vez, y terminé riéndome yo también. Antes del curso avanzado probé entradas más suaves: un mazo de tarot carísimo que abandoné en la alfombra porque no sentía ninguna conexión con los dibujos, y después el Taller de Ángeles y Lectura de Cartas Angelicales, que me sirvió más para poner nombre a ciertas señales que para explicar sombras rápidas. El marco de los ángeles no siempre calzaba con lo que yo veía: categorías distintas, aunque compartan el mismo cajón de cosas que no se explican fácil.

Rosinda y la pregunta directa que nadie más me hacía

Una lectora de Arequipa, Rosinda, me escribió hace poco preguntando sin rodeos si lo que ella sentía contaba como señal o si se lo estaba inventando por lo mucho que necesitaba sentirlo, directo, sin las diez líneas de contexto que suele poner la gente antes de animarse a preguntar. Le respondí lo mismo que me digo a mí en el cuaderno verde: que la pregunta útil no es "¿esto es real?" sino "¿se repite el patrón, o lo estoy forzando yo?".

Otros lectores me han escrito sobre señales parecidas, como sentir olor a comida de un familiar fallecido en la cocina, y en casi todos los casos el cuaderno ayuda más que cualquier respuesta cerrada que yo pudiera darles.

Antes de llamarlo señal: lo que dice mi lado de enfermera

Aquí tengo que hablar como auxiliar, no como alguien que solo quiere creer. Existe algo llamado migraña con aura visual, y una sombra rápida por el rabillo del ojo puede ser eso tanto como puede ser otra cosa. No lo sé con certeza, y desconfío de cualquiera que diga que sí la tiene. Si esas sombras vienen con dolor de cabeza, con un punto ciego o con destellos, eso es tema de consulta médica, no de cuaderno verde.

Cuando sí son señales, para mí suelen llegar con una sensación corporal distinta primero, un peso, un frío puntual en los dedos, algo que el cuerpo nota antes de que la cabeza le ponga palabras, sobre todo en esos minutos justo al despertar o justo antes de dormir, cuando uno todavía no está del todo aquí.

Diferenciar una señal espiritual de un síntoma de migraña con aura visual durante el duelo

Frente al Misti, sin necesitar una respuesta

Hace poco, saliendo de un turno particularmente largo, caminé hasta el Mirador de Yanahuara, ese mirador de arcos de sillar que da directo al Misti. Me senté en un banco cualquiera un rato, y algo se movió rápido entre los arcos, por el borde del ojo, igual que en casa. Esta vez no salté. No busqué una explicación inmediata. Cerré los ojos un momento y dejé que la sensación pasara, sin ponerle nombre todavía.

Con los meses entendí una sola cosa con algo de firmeza: no necesito resolver si la sombra es mamá, es duelo, o simplemente mi cerebro cansado rellenando huecos con luz baja. Lo que necesito es seguir anotando, descartar lo médico primero, y recién después dejar la puerta entreabierta. Esa es la única regla que de verdad me ha servido, en la clínica y fuera de ella.

Si a ti también te pasa y sientes que te falta un marco más ordenado para no perderte en la duda, el Medium Certificado + Avanzado fue eso para mí entre turno y turno, no una respuesta cerrada, pero sí compañía con algo de estructura.

Tenga en cuenta: Comparto lo que he aprendido a través de la experiencia, pero no soy médico, abogado ni planificador financiero. Este contenido no reemplaza el asesoramiento profesional. Habla con un experto cualificado antes de tomar decisiones importantes.